jueves, 7 de julio de 2011

Cuando llegue el día











obra Pablo Armesto
foto X-C



...y cuanto más hablamos más cosas tengo que decirte, y cuanto más nos queremos más te quiero, y cuanto más te beso más quiero besarte, y cuando llega el día quiero que llegue la noche, y cuando llega la noche no quiero que llegue el día. No quiero que te vayas de mi cama, ni de mi sueño, sólo quiero rozarte el pelo y sentir tu piel en mis labios cuando llega el día. Y cuando llegue el día querré... no sé que querré cuando llegué el día, aunque sé a que sabrá tu boca y cuales serán tus palabras, tambien sé lo que te diré y como te miraré. Sé tantas cosas porque ya las soñé.

lunes, 4 de julio de 2011

Te amo

Te amo
El sol se ha ido y te amo.
La noche desaparece sin ti
y te amo.
Cierro los ojos y te amo.
Siento cada latido de tu corazón,
Cada gemido de tu alma
El sonido de cada uno de tus pasos
El movimiento de tus párpados,
asombrados por el dolor.
Cada rayo de luz que entra por mis ojos me recuerda a ti.
Los árboles verdes, las calles, las rayas en el asfalto..
el cielo apenas azul.
Todo me dice tú.
Es como si mis ojos al moverse,
te acariciasen.
Te amo tanto, que las nubes del cielo,
son mis sueños.
Me abrazo a ellas, feliz,
pensando que eres tú.
Así parpadeo al mirar el cielo
y veo cada una de tus sonrisas,
de tus palabras, del movimiento de tus ojos,
y de la belleza de tus manos como si fueran
las banderas de tu alma.
Así, cada día me sacude dándome el amor,
dándome la vida.
Diciéndome con tu boca:
Te quiero.

domingo, 3 de julio de 2011

Me dormí como me dejaste











foto X-C


Me dormí como me dejaste, abrazado a ti. Desperté al amanecer con la claridad que hacía moverse las sombras. Te abracé, aún más fuerte, con el corazón. Mis brazos se cerraban sobre ti, mis manos salían por mi espalda posadas en mis hombros como si fuesen las tuyas. Así estuve hasta el amanecer; no quería levantarme, tenía miedo de despertarte. Al abrir los ojos les costó despegarse lo mismo que a mis brazos separse de mi cuerpo, no querían salir de la cama y dejarte sóla. El café fue muy oscuro, en la ducha pensaba en ti, en que eras un sueño. Cuando me di cuenta —al levantar la cara y dejar que el agua corriese por mis mejillas, al ver el teléfono de la ducha— que era tu voz, que no había sido un sueño la que decía que me querías, mis lágrimas corrieron mezcladas con el agua; me tuve que sentar en la bañera y recordé como el domingo pasado caminamos bajo la lluvia. Eso me animó, pensé que tal vez volveríamos a estar juntos. Salí del baño y encontré tu mensaje, me apoyé en la meseta de la cocina —como cuando me acariciabas por detrás mientras cocinaba— para leerlo despacio... Busqué el libro que me habías regalado y aspiré tu olor, encendí el ordenador (después de buscar el disco por la casa y no encontralo) para oir la canción de Elvis mientras me vestía. No quería ir a trabajar, hoy no tenía fuerzas, pero me fuí. Subí al autobús y releí tus mensajes y volví a ver tu foto mientras sonaba Azul. Tuve que bajar del bus, comiéndome las lágrimas. Ahora estoy en la oficina y lo único que deseo es oírte, para saber que estás viva y que no eres un sueño, que es verdad lo que está pasando y que no estoy loco.

lunes, 27 de junio de 2011

Cuando mis palabras

















foto X-C



Mahmud Darwix

Cuando mis palabras eran trigo 
Yo era tierra.
Cuando mis palabras eran ira 
Yo era tormenta. 
Cuando mis palabras eran roca 
Yo era río. 
Cuando mis palabras se volvían miel
Mis labios se cubrieron de moscas.

lunes, 20 de junio de 2011

Clarence Clemons













Esta noche es distinta, he pasado tantas noches difíciles a tu lado, que ahora no se me ocurre encender el DVD y volver a verte tocar con la E Street Band. Terribles, interminables noches de nieve y dolor, noches de soledad y traición, noches sin amanecer y noches sin esperanza. En ellas aparecías tú, the Big Man, haciendo sonar el saxo como si fueses un jinete de fuego sobre las canciones de Bruce, eras un relámpago que nos recordaba los sentimientos vividos, los tiempos que no existieron y el dolor de la ausencia. Tu sonido metálico estremecía los corazones de los que habitábamos, perdidos, en la noche.

JUNGLELAND
Los Rangers tuvieron un recibimiento
En Harlem la última noche
Y el Rata Mágica condujo su reluciente máquina
Más allá de la frontera del Estado de Jersey
Una chica descalza está sentada en la capota de un Dodge
Bebiendo cerveza caliente bajo la suave lluvia veraniega
El Rata entra en la ciudad, se arremanga los pantalones
Juntos intentan montarse un idilio
Y desaparecen por Flamingo Lane

Bien, los Maximun Lawmen bajan por Flamingo
Dando caza al Rata y a la chica descalza
Y los chicos de aquí parecen sólo sombras
Siempre callados, cogidos de la mano
Desde las iglesias hasta las cárceles
Esta noche todo es silencio en el mundo
Mientras tomamos posiciones
En la Tierra de la Jungla

La pandilla de medianoche se ha reunido
Y ha elegido un lugar de cita para la noche
Se encontrarán bajo ese gigantesco anuncio de Exxon
Que ilumina a esta hermosa ciudad
Tío, hay una ópera en la autopista
Hay un ballet peleándose en el callejón
Hasta que los polis locales
Aparecen con sus luces

Vamos a destripar esta santa noche
La calle está viva
Mientras se pagan deudas secretas
Hechos los contactos, se desvanecen
Los chavales sacan guitarras como si fueran navaja automáticas
Peleándose por la máquina de discos
Los hambrientos y los cazados
Estallan en bandas de rock and roll
Que se enfrentan unas a otras en la calle
Allí en la Tierra de la Jungla

En el aparcamiento, los visionarios
Visten a la última moda
Dentro de los callejones las chicas bailan
La música que pone el disc-jockey
Amantes de corazones solitarios
Luchan en rincones oscuros
Desesperados según avanza la noche
Sólo una mirada y un susurro
Y ya se han ido
Debajo de la ciudad dos corazones laten
Motores del alma que corren a través de una noche tan tierna
En una habitación cerrada
Con susurros de suaves rechazos
A los que sigue la entrega
En los túneles del barrio alto
El Rata es ametrallado por su propio sueño
Mientras el eco de los disparos suena por los corredores en la noche
Nadie mira cuando la ambulancia se aleja
O cuando la chica apaga la luz de la habitación

Fuera, la calle está ardiendo
En un auténtico vals de muerte
Entre lo que es carne y lo que es fantasía
Y los poetas de aquí
No escriben nada
Simplemente se echan atrás y dejan pasar las cosas
Y en lo más hondo de la noche
Buscan su momento
E intentan mantener una postura honesta
Pero acaban heridos
Ni siquiera muertos
Esta noche en la Tierra de la Jungla

domingo, 19 de junio de 2011

Canciones redentoras

No nos engañáis, ya sé que los que tenéis el poder y los que tenéis la fuerza no necesitáis negociar, sois muy valientes, estáis acostumbrados a tenerlo todo y a que todo os salga gratis. Lo que no sabéis es que los que no tenemos nada, los que lo hemos perdido todo, los que no tenemos miedo, los que odiamos porque sólo queremos amar. Aunque estemos cerca de la muerte o tal vez por eso, estamos llenos de vida; porque la vida no es agachar la cabeza, porque la vida no es suplicar, porque la vida no es temblar soportando vuestros insultos. Porque vuestra mierda nos hace fuertes, porque os despreciamos, porque no reconocemos que la humanidad tenga nada que ver con vosotros, porque me dais asco. Porque no imploro a dios que me engañe y me diga al oído otra noche que hay otra vida más allá, otra vida desde donde os vea arder en el infierno. Porque sé que no estaréis allí, porque estáis aquí ahora, aquí, jodiéndonos, yo os maldigo y escupo sobre vuestros pasos.













foto Mind Revolution